• “Oh my god, my god, where should I start!?”

    La necesidad de encontrar tu lugar propio o de verte en un sitio definitivo, y no en un hotel, es un paso importante a la hora de sentirse establecido en el nuevo país donde has ido a vivir.

    Aquí, en ciudades grandes no suele alquilarse de particular a particular como estamos acostumbrados en España. Normalmente lo que se llaman “condominios”(urbanizaciones de apartamentos de alquiler), tienen una agencia propia que se encarga de su gestión y mantenimiento. Lo más frecuente es que la agencia tenga su oficina física al principio de la urbanización Allí te reciben y te informan de todo lo que necesitas conocer, tanto si eres residente del condominio, como si estás interesado en serlo. TIP En los comienzos un “locator” puede ayudarte a encontrar el lugar ideal para vivir. Esta persona es quien tiene en cuenta tus necesidades, lugar de trabajo y presupuesto, y te ayuda a buscar tu vivienda idónea.. Los “locator” pertenecen a agencias que se dedican a buscar piso a particulares y que no cobran por el servicio a su cliente. Ellos tienen acuerdos con las oficinas de los condominios y cobran su parte de beneficio a las mismas cuando les encuentran nuevos inquilinos.

    Para nosotros que llegamos de otro país y que no conocemos la ciudad, aparte de que no tenemos coche en esos primeros días, un “locator” supone una gran ayuda.

    Aún con todo, recuerdo la primera semana de búsqueda de piso muy cansada, hubo días de no comer hasta las 7 de la tarde, que era cuando parábamos de patearnos la ciudad con la “locator”. Lo bueno que ella nos llevaba a todos sitios y nos enseñaba exactamente lo que buscábamos.

    Individualmente, además hay que hacer un cambio de chip, sobre todo para situarte en el campo de precios actual y del lugar. Por ejemplo, yo ahora pago 1500 dólares por un apartamento 2bed/2bath (2 habitaciones y dos baños), sin amueblar, en las afueras de la ciudad, y se considera ¡¡¡un chollo!!!

    Aspectos guays de las casas-apartamentos aquí:

    • Tenemos piscinas y jacuzzis en la urbanización (a los que podemos ir desde marzo hasta noviembre porque hace buen tiempo).
    • Incluye gym comunitario. Dependiendo de la urbanización están más o menos completos, son más o menos grandes.
    • Me encantan los “walking closet”. Los armarios de ropa son habitaciones/vestidores.
    • Servicio de mantenimiento. No tengo que pagar extra si algo se estropea o se rompe. Simplemente voy a la oficina y pido que vengan a arreglarlo; los de mantenimiento entran en casa cuando tú estás trabajando para no molestarte, eso ¡me encanta! Volver de trabajar y ver que ya está arreglado lo que necesitaba.
    • Tenemos “dog park” , esto no es tan común.

    Aspectos no tan guays:

    • cuando firmas el contrato de alquiler es peor que un matrimonio. Primero para poder optar a ello tienes que hacer una solicitud que cuesta dinero (entre los 100-200$). Con esa solicitud, la agencia estudia tu caso, tus ingresos fundamentalmente, y te responde si eres “elegible” o no para poder vivir en el condominio. Puede pasar que pagues y que luego te rechacen. El dinero de la “Application fee”, nunca te lo devuelven, pase lo que pase.
    • El precio del alquiler depende de los meses por los que firmes, si es de 10 meses, será más caro que si firmas por 12. Romper el contrato cuesta muuuuucho dinero, así que cuando lo firmas, más te vale que estés medianamente seguro de lo que estás haciendo. Hay gente que si tiene que irse antes, en vez de romperlo, hace ‘sublease’ (realquilarlo) a otras personas. Bueno… eso conlleva sus riesgos, yo particularmente no me atrevería, ya que el contrato siempre estará a tu nombre, y si algo pasa tú serás el primer y único responsable del problema.
    • También el primer mes pagas el “Deposit fee”, la fianza española. Esta fianza nunca la devuelven, siempre ponen la excusa cuando te vas de que la utilizan para hacer la limpieza del apartamento, y más si tienes mascotas. Por cierto las mascotas suelen subir el precio del alquiler también, se paga por mascota. En mi apartamento creo que se pagan 50$ al mes añadidos a tu renta.
    • Por regla general, los apartamentos están sin amueblar. Para mi vida nómada, una p…. , pero siempre puedes usar Wallapop o incluso facebook para encontrar buenas oportunidades de muebles.
    • Si quieres tener lavadora y secadora en el apartamento, tienes que pagar un coste adicional por alquilar los aparatos. Si no, hay cuartos de lavandería en los complejos donde puedes hacer tu colada por unos 1,50$ aprox.

    En estos años he vivido en 4 condominios diferentes, unos mejores y otros peores. Y la verdad, tengo que decir que no ha habido una correlación calidad-precio.

    Actualmente podría decirse que estoy en uno de calidad media, con acceso a un parque en el que puedo hacer senderismo y encontrarme con todo tipo de animales (bobcats, armadillos, zarigüeyas, ciervos, mapaches, coyotes y hasta jabalíes!!!). A 5 min en coche de un área comercial llamada Domain, donde hay discotecas, restaurantes, cines, tiendas… y a 5 min en coche de la parada del tranvía que me puede llevar a Downtown. Estoy relativamente bien situada, aunque a las afueras. El apartamento es grande, con chimenea, balcón, dos baños, dos habitaciones… pero el servicio de mantenimiento no es tan bueno como en otros condominios en los que he estado, y creedme que esto se hace necesario.

    Este post ha sido casi meramente informativo, ampliaré esta información con anécdotas en otro posterior. Os contaré qué divertido es alquilar una U-Haul sola, la paranoia de los vecinos, del vecindario, cuando me prohibieron tender, cómo suplí la ausencia de cortinas en mi primeros tiempos, o por qué es mejor siempre alquilar los pisos más altos, aunque tengas que subir escaleras!

  • Vivir aquí me ha hecho darme cuenta de lo afortunados que somos en España en el tema del transporte público. Diariamente echo mucho de menos un sistema de autobuses/tranvías urbanos que funcione bien y con frecuencias, o una red de autocares/tren que me pueda llevar de viaje a ciudades cercanas. Existir digamos que existe, pero nada comparable a lo que estamos acostumbrados. De hecho, en Austin en particular, por no existir, no hay ni taxis, ahora es todo Uber o similares.

    Tener un coche es básico, si no tienes auto, no puedes vivir aquí cómodamente, punto. Y lo digo con conocimiento de causa, puesto que las circunstancias en su momento me llevaron a intentarlo.

    Mi primer coche fue un Santa Fe, comprado en un ”dealer” de mediana calidad. El primer día al salir del concesionario, nos dejó tirados sin batería, así sucesivamente una semana seguida hasta que la cambiamos completamente. Mi segundo coche, un Mazda, comprado a un dealer de dudosa fiabilidad, tuve un accidente a los 3 meses de comprarlo, me quedé sin coche, pero con mi cuerpito intacto (al menos..!). El tercero, un Ford Focus, comprado a un español que se volvía a Madrid, ese fue mi niño mimado, estaba para la chatarra, pero me aguantó y me llevó a dónde le pedí hasta el último día que lo vendí. Mi cuarto y último coche hasta la fecha, un Hyndai Tucson, comprado en un dealer de alta calidad en Houston, el mejor de todos, así lo pagué, 13000$ de tercera mano. En los anteriores nunca gasté más de 3000. TIP, no te haga duelo gastarte en el coche, lo que no pagues al principio por escatimar, lo acabarás pagando en el taller en reparaciones.

    De mi primer a mi segundo coche tardé un mes y medio en comprarlo, toda una odisea vivir así. Aquí se necesita ir en carro hasta a por el pan(“¡quién pudiera comprar ese pan que me estoy imaginando!” ).

    Tenía la suerte de que por aquel entonces, trabajaba en una escuela andando a 15 min de mi casa. Además, en la puerta de mi condominio, había una parada de autobuses urbanos, y, ¡ casualidades de la vida! una de las 6 paradas de tranvía que hay en total en la ciudad. Así que, en mi inocencia de acabar de llegar a los EEUU, pensé que quizá podía arreglarme sin coche.

    Por las mañanas a lo largo del recorrido que caminaba hacia mi escuela, paraban los compañeros de trabajo y familias de mis alumnos, me ofrecían llevarme en su coche al colegio. Al principio les insistía en que no, que yo quería andar, que a mí me gustaba ir así… me miraban con cara de extrañeza e intentaban cerciorarse de que lo decía en serio, “¡no es seguro! Ms.Albero! nadie anda por la calle!” me decían, fue entonces cuando comenzó a entrarme miedo. Es algo de lo que me he dado cuenta en EEUU precisamente, el miedo es contagioso.

    El tema “ir al trabajo” estaba más o menos solucionado, pero y… ¿cuándo tenía que ir a comprar? Primero que ningún autobús me llevaba directamente al supermercado, eso significaba andar con todo el peso de la compra, al menos 20 min, desde el súper hasta la parada de casa. No era efectivo, mucho menos cómodo.

    Otros aspectos en los que me encontré muy limitada fue salir por ahí o ir a hacer la colada, ya que entonces tenía que ir a una «washatería» pública a lavar mi ropa. Pero usé y confié en el transporte público. Yo, una abogada de las causas sociales, en pro de la no contaminación! lo intenté todo….

    ¿Qué pasó? No funcionó.

    Los autobuses urbanos dejan bastante que desear, sus frecuencias están muy dilatadas en el tiempo, ya que los usa menos gente, y los usuarios son… interesantes. De día interesantes, de noche intimidatorios. Mucho homeless, gente a veces pasada/drogad,a o que no están en sus cabales es lo más corriente que yo me encontré en los horarios nocturnos. Lo malo es que no era sólo el trayecto, era también la espera en la parada, que como ya he dicho, no solían ser tiempos cortos.

    Una tarde/noche cogí un autobús con la idea de hacer transbordo a un segundo para salir por ahí. Para mi sorpresa en un determinado momento me quedé sola en el primer autobús, yo y el conductor, entonces él se dirigió a mí y me preguntó “Madam, where are you going?” Le conté mi plan de transbordo, me miró y me dijo “That’s not safe, madam”, y para más asombro mío, me llevó con el autobús como si fuera un taxi a otra parada que él convenía más confiable, y esperó conmigo en el autobús hasta que vino la otra línea. Aquello marcó un antes y un después en mi modo de pensar respecto a mi negativa de comprarme automóvil.

    El tranvía me encanta, pero está todavía en pañales, muy limitado, conecta unos sitios muy determinados y en la actualidad hasta la parada tengo que ir en coche. Cuando lo tenía en la puerta de casa sí que lo utilizaba, aunque sólo para ocasiones muy concretas en las que me cuadraba su recorrido. Por cierto, tengo que añadir a este tema que para el bus urbano he pasado la mitad de veces sin pagar porque los conductores me decían q no hacía falta, y en el tranvía me han regalado muchos viajes los «seguratas» porque a veces las máquinas de los tickets no funcionaban con cash. Un día una de las vigilantes me regaló su bono de 10 intacto, porque no tenía otra cosa que darme!

    TIP, en una ciudad estadounidense como ésta, se necesita coche para vivir y gastarse dinero en el mismo, sino quieres pasar el día lamentando las reparaciones y desembolsos correspondientes en el mecánico.

    En Austin he vivido muy buen rollo, vibes de ayuda, generosidad, gente anónima, desconocidos que me han echado una mano altruistamente en momentos de mucha tensión y agobio para mí. También he tenido otro tipo de experiencias, he vivido lo que yo llamo la ”hipocresía americana” en propias carnes y me he decepcionado.

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    Llegué en ese avión que hacía escala en Frankfurt, con dos ron cola y un vino en el cuerpo para digerir la situación. Mi sobrino de 3 añitos, mis padres, mi hermano, mi cuñada…. todos se habían quedado en la estación del ave de Zaragoza agitando las manos, diciendo adiós a un tren en el que no veían en qué vagón estaba yo, pero sabían que ahí estaba, yéndome. Esa imagen la tenía congelada en la memoria, y no me la podía sacar de la cabeza ni a tiros.

    A las 8 de la tarde aterrizamos en Austin. En el aeropuerto nos esperaban unos veteranos del programa para llevarnos a la residencia estudiantil donde íbamos a pasar los primeros días. Me acuerdo montarme en aquel SUV, y empezar a ver autovía, y autovía, y autovía, y carretera… Ya 40 minutos después, le pregunté a la compañera …. oye “¿cuánto queda para llegar al centro?” flipando me quedé cuando me contestó… “aquí estamos! esto es!” (What the fu…k? pensé yo.. bueno en aquellos entonces, creo que más bien sería “¿qué me estás contando?!”) Chico, es que no se ni como describir lo que entonces vieron mis ojos, pero desde luego, nada parecido a lo que yo hubiera podido pensar que era el centro de una ciudad.

    Había estado en EEUU antes, trabajé un verano en un restaurante libanés en Minnesota, había venido de viaje a visitar Nueva York, South Dakota, pero no sé, esto era…. otra cosa. Un conjunto de edificios bajos, que no sabía si eran un bar, un restaurante, una tienda, una casa o un edificio de oficinas, no sé, me daba la sensación de que seguía estando a las afueras en lugar de en el centro neurálgico de la ciudad. Ahora todo ha cambiado y los rascacielos han surgido como setas… pero en aquel entonces era mucho más simple. Bueno, lo que sea “¡Ya estamos aquí!”

    Mi primer afrentón, aquella noche; fui a una tienda de abajo de la residencia, un 24/7, a ver si encontraba una cervecita para dormir mejor. Mi pensamiento “Me la bebo aquí en la calle de la resi, me fumo un cigarrito para terminar el día… y genial! a dormir como un lirón!”

    NO SE PUEDE BEBER EN LA CALLE. Así, claro seco y sin llover, no puedes beber alcohol en la calle, si acaso puedes poner una bolsa de papel que tape la bebida, y si aún con todo para la policía y te pilla, puede multarte. Menos mal que el tipo de la tienda (que debió de verme lo perdida que iba), me avisó, y me dio la susodicha bolsita de papel para tapar la lata y así poder bebérmela.

    Pues nada, aquí estaba yo, en Estados Unidos, con mi bolsita de papel y mi cigarrito…. y el calor, qué calor! … y las cucarachas… “all over the place”! Incluso, dentro de la residencia.

    Sí. En mi proceso de selección para el programa, elegí Texas, ¿por qué?

    Porque estaba harta de los inviernos de niebla y cierzo de mi ciudad, porque quería calooooorrrr…. y vaya si lo conseguí! Porque quería visitar Sudamérica y porque la cultura iba a ser más “laid back”(relajada). Deseché otros estados como California o Florida porque iban a resultar muy caros para vivir, o Arizona y New Mexico porque no me atraían. Texas…era como viajar a una película de Western, de esas de las 3 de la tarde después del telediario.

    Pero Austin? ¿Qué es eso? no tenía ni idea de que era o dónde estaba

    Una vez seleccionada para el programa, me adjudicaron esta ciudad, ahora se ha hecho más famosa, pero hace 7 años, en España poca gente sabía que existía. Yo me imaginaba en Houston, ciudad de los hospitales, o en Dallas, de la serie de TV, o como mucho en San Antonio, donde jugaba Pau Gasol en el equipo de «los Spurs»(traducción literal «Las Espuelas»). Pero no, me tocó Austin, yo no sabía… “¿qué era Austin???” No sabía, obviamente, lo afortunada que había sido.

  • Las dos primeras semanas después de la llegada son un poco locura. Los objetivos principales para empezar: buscar casa y comprar coche. De cada uno de estos temas existen otras entradas de blog específicas (hay muchos aspectos a tener en cuenta). Pero a la vez que te ocupas de estas dos tareas fundamentales en los primeros días, hay otras no menos importantes que requieren atención y tiempo.

    Primero, sacar la tarjeta y número de identidad de la Seguridad Social. Acción ineludible si vienes a trabajar. La tarjeta en cuestión, es el mayor tesoro que puedes tener en EEUU. Aunque físicamente, se trata de un cuadradito de cartón malo, de baja calidad y endeble, la seriedad con la que debes tratar este documento es máxima. Desde el primer día que la recibí me hicieron temer por la posible suplantación de identidad. “Escóndela en casa!!!!!!” no la lleves contigo a ningún sitio!! no la pierdas!!! Tenla bien guardada y disponible en todo momento para cuando la necesites! Si alguien la roba o la encuentra y la utiliza en tu nombre puedes estar en graves problemas!” Ok…. entonces, vamos a ver… cómo lo hago con lo despistada que soy yo…. Así que, mi relación con mi tarjeta de la seguridad social aquí es de amor/odio/sustos, vivo asustada con ella. No sé la de veces que por requete guardarla como “oro en paño” la he perdido, bueno o me he dado el susto de que la había perdido porque estaba tan bien guardada que no la encontraba. TIP va a ser necesario que te aprendas tu número de la SS como si fuera tu DNI, te lo preguntarán en muchos momentos, la mayoría de las veces como una segunda forma de verificar tu identidad, sobre todo los 4 últimos dígitos.

    Segunda tarea importante, abrirte una cuenta bancaria. Yo empecé con Wells Fargo, ya que tenía allí mi cuenta hace años y a día de hoy sigo con la misma. Existen otras grandes sucursales como Bank of America, US Bank… No puedo hablar para comparar, yo he tenido muy buenas experiencias con WF y ahí sigo. Una cosa con la que estoy muy contenta aquí y que agradezco es la ciberseguridad de los bancos, altamente confiable. En cuanto hay una operación que no se considera “regular” en tu cuenta, el banco te avisa y pregunta por confirmación antes de llevar a cabo la transacción. He tenido varias ocasiones en las que he sufrido fraude, y con una llamada telefónica, el banco siempre me ha devuelto la cantidad sustraída en el instante en el que yo he informado, sin necesidad de una segunda verificación. Creen al cliente y la atención es rápida y eficaz. Últimamente no tanto, pero me han copiado varias veces la tarjeta de débito y usado mi identidad electrónica para hacer compras. TIP CUIDADO DONDE USAS TUS TARJETAS, puede que en el lector haya un sistema de copia, desconfía de según qué gasolineras, bares, 7 eleven y tiendas parecidas…. hasta han encontrado copiadores de tarjetas en los propios ATM (cajeros de entidades bancarias) así que “Watch out!

    Otra de las tareas cruciales los primeros días sería adquirir “un celular”, como dicen aquí. Puedes usar tu teléfono español con una tarifa roaming si quieres. Yo tengo dos teléfonos, uno español y uno americano. Me gusta tener un número de aquí ya que es bastante útil en según qué ocasiones.

    ¿Precios? Lo mismo que en España, diferentes compañías, diferentes ofertas, existen ofertas a grupos, paquetes con internet…Actualmente yo tengo mi cuenta con T Mobile, tarjeta mensual 25$, cubre mis necesidades de sobra con 5 Ggs de datos, en el trabajo y en casa utilizo siempre WIFI.

    En España sigo también conservando mi número de Orange con tarjeta, sólo tengo que asegurarme de que cada 6 meses hay un mínimo ingreso de saldo.

    Algo que a mí me parece curioso respecto al teléfono de aquí, es que como hay tanto movimiento de gente, y altas y bajas de contratos, es probable que obtengas un número que perteneció antes a otra persona o empresa (como me pasó a mí), y los primeros meses puede que recibas llamadas o comunicaciones que iban dirigidos al anterior dueño de tu terminal. A los pocos meses de inactividad de un número, se le da de baja en el sistema y se recicla automáticamente para otra persona.

    Por último, añadiré como importante a dejar resuelto los primeros días, tu seguro médico. Por suerte, yo no me tuve que preocupar mucho al principio, porque primero, al venir con el programa PPVV y ser funcionaria en España, Muface internacional me cubre casi todo. Segundo, porque suelo gozar de buena salud y creo que en los 5 años que he vivido aquí sólo he ido dos veces al médico, pero es conveniente tener resuelto, o al menos claro, cúal va a ser tu seguro sanitario aquí, qué proveedores están a tu disposición y que números-información van a pedirte cuando vas al hospital. Es muy común, y he oído a varios compañeros contar muchas historias o malas experiencias que han tenido, si la entidad médica no tiene claro cúal es tu aseguradora o tus datos de pago no están claros, no te atienden, aunque estés visiblemente delante de ellos en la necesidad de ser atendido. Asegúrate de que tu seguro va a cubrirte lo básico, y que en caso de que tengas un accidente, también cubrirá tu traslado al hospital. Estados Unidos carece de sistema sanitario público y puede pasarte factura cualquier percance que tengas por pequeño que sea si no cuentas con un seguro. He oído cifras prohibitivas, por ejemplo, que se han tenido que pagar por una ambulancia que te lleve al hospital, o por una simple operación de apendicitis de urgencia. Cuidado.

    Una vez resuelto: SS, banco, teléfono, y seguro médico, ya podemos concentrarnos en lo siguiente (por ejemplo véase casa “Home sweet home” y coche “El caballito de San Fernando”).

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    El principio puede ser abrumador. Hay que priorizar tareas y enfocarse cada día en una de ellas exclusivamente, sin hacer caso al resto para no agobiarse. A todo se llega, y si no TIP PIDE AYUDA Una de las claves para sobrevivir en esos días de fatiga mental es pedir ayuda a otros. Aunque en ese momento esos “otros” sean todavía desconocidos para ti.

  • Levantarte cada día para ir a la escuela aquí, no es lo mismo que en España. Las horas de dedicación, tareas y alumnado difieren mucho de lo que estamos acostumbrados en nuestro país. Pero no es sólo eso lo que aprendes o experimentas cuando estás aquí.

    Echando mano del recuerdo, voy a enumerar una serie de aspectos laborales que me chocaban mucho en mis inicios cuando recién llegué. Me encanta recordar esa sensación diaria de sorpresa e incredulidad que me generaban ciertas situaciones. Miro atrás y pienso “¡cuánto he disfrutado con esas pequeñas cosas!”

    Con el tiempo y la adaptación es cierto que se va apagando el gusanillo del descubrimiento, pero ganas esa maleabilidad y capacidad de resistencia, que te hacen ser “perro viejo”. Nada que por mal no venga.

    Ahí voy, con el listado de cosas que me provocaba mi levantamiento de cejas instantáneo en mis comienzos:

    • El Himno en las mañanas. Todas las mañanas antes de empezar la instrucción diaria, por la megafonía del colegio o bien algún alumno o el director lee el himno a la bandera de Estados Unidos y a la de Texas. En cada una de las clases todos nos ponemos de pie y seguimos el ritual con la máxima rigurosidad. Mano en el corazón.
    • Móvil y mail. Aparte de tener teléfono en el aula(de lo que hablo en otro de mis posts), se espera que estés disponible también con tu móvil en todo momento, en la aplicación de “teams”(chat interno laboral) y además, que mires el mail de vez en cuando durante el día. Comunicaciones importantes, a las que debes estar atento llegan tanto por una vía como por otra. La excusa de que no lo has podido consultar en todo el día porque “estabas ocupado dando clase”, no vale. Es tu obligación hacerlo, aunque sea en tu momento de ir al baño.
    • La dirección del centro, o administración como la llaman aquí, Principal y Assistant Principal, son tus jefes. La relación que tienes con ellos no es como en España, no son compañeros y no hay “colegueo”. Sentirte como un niño, muchas veces vigilado y reprendido por ellos es algo muy habitual. Desde luego, eso no quiere decir que no puedas comentar cualquier inquietud a tu líder, o tu desacuerdo en según qué decisiones, aunque no es lo normal; recuerda, la última palabra para todo la tienen ellos, no tú. Verás que en las reuniones de profesores muy pocas veces la gente habla y dice lo que realmente piensa o les contradice. Se siente como una nube de hipermegarespeto-miedo, en ocasiones la gente no dice abiertamente lo que piensa por miedo a “represalias” (a que luego les vigilen más, sean más meticulosos con ellos o les tilden de “quejicas o mal trabajadores”).
    • Reuniones de profesores tipo claustro son muy frecuentes. Al menos, en las escuelas que he estado, ha habido una por semana.
    • Los viernes por la mañana se comienza con una Assembly para todos los alumnos del colegio juntos. Nos reunimos en los gimnasios, cafeterías o en el patio recreo y normalmente el equipo directivo, con micrófono en mano, da un speech al alumnado del tipo que sea dependiendo de las fechas. Decimos el himno todos juntos, y hay veces que también se festeja algo, se felicita a los niños que han cumplido años esa semana, o se da la enhorabuena a los que han obtenido buenos resultados, así como a los elegidos “estudiante del mes”.
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    Bulletin board a la entrada del centro donde periódicamente se presentan a los estudiantes del mes.
    • Specials. Las asignaturas de Arte, Música y Educación Física se consideran ¨Specials¨, las imparten maestros especializados y el sistema es rotativo, todos los días los niños asisten al aula de una de ellas por 45 minutos. Ese es el momento de “planning” para el tutor. Todos los días disfrutamos de 45 min para poder hacer nuestras lesson plan, ir a hacer fotocopias o tener reuniones o entrevistas con los padres. Siempre dentro de horario escolar.
    • Los colegios parecen grandes papelerías. Eso me encanta, ¡me flipa literalmente! Puedes encontrar cualquier cosa que se te ocurra que facilita la vida a un maestro en su instrucción. Impresionante. Mis artículos favoritos son los post-it tamaño gigante (para hacer anchor charts), y las pequeñas pizarras velleda para jugar con los niños, dan miles de oportunidades de convertir en cualquier cosa del aula en juego.
    • Simulacros. Cada semana se practica un tipo de simulacro: incendios, lock down(encerrarse y esconderse por la clase con los niños por si un tipo armado entra en la escuela), secure (ponerse a cubierto y encerrarse en la escuela por si hay algún tipo de amenaza en el barrio donde está la escuela, tipo tiroteo o amenaza de bomba-terrorista), shelter (en caso de tornado, por ejemplo, poner a los niños en los pasillos del edificio sentados contra la pared con la cabeza entre las piernas), hold, y la lista sigue… Me resultaba muy escalofriante al principio. Me parecía que estábamos sembrando las semillas del miedo a los niños desde muy pequeños. Me resultaba incluso doloroso y dañino explicarles por qué teníamos que practicar el escondernos en la escuela. Ahora ya me he acostumbrado, no sé si afortunada o desafortunadamente.
    • Cantidad de gente variopinta que entra en clase. A las clases pueden entrar en cualquier momento padres, administración, gente del distrito, la señora de la limpieza, el conserje, las monitoras del comedor… ya sea porque tienen un cometido, porque quieren ayudarte o simplemente a observarte. Y está permitido, y no tienen por qué haber avisado con antelación. Se espera que continúes tu instrucción como si fueran invisibles, al final, os aseguro que acabas haciéndolo.
    • Counsellor. Es una figura un poco controvertida en mi opinión. Polémica, porque es una orientadora pero no diagnostica, es un soporte emocional pero no es psicóloga, es una maestra que se ha certificado o especializado en temas socio-emocionales y viene una vez cada 15 días a dar una lección a los alumnos. También se suele encargar de los estudiantes que tienen mal comportamiento y que son enviados a dirección. La controversia para mí viene porque siempre he pensado que los contenidos socio-emocionales del currículum son transversales, y debe trabajarlos siempre cualquier profesor en el aula en el momento que se dé el caso. Por otro lado, admito que nunca está de más contar con esta figura en el centro. Si de verdad es una persona válida, marca unaa diferencia.
    • Recoger y poner tu clase a ppio y fin de año. Esto es lo que más pereza da, sobre todo al principio de curso. Aquí las clases son museos, directamente. Todas las paredes, muebles y rincones del aula están llenos de muestras del trabajo de los alumnos o posters informativos o trabajos manuales. Lo malo es que al final de curso hay que barrer con todo, y digo TODO porque hay que hasta deshacerse o mover los muebles para que durante el verano se haga una limpieza exhaustiva del salón, incluidas las paredes. Con lo cual, esto implica que aunque al curso siguiente estés en la misma clase impartiendo el mismo curso, tienes que volver a poner todo otra vez. Es una tarea que cuesta días y que tiene que estar terminada antes de que los niños comiencen el año escolar.

    Si estás pensando en venir a Estados Unidos a trabajar como profesor, no serán sólo éstos los aspectos que llamarán tu atención. Hay otros muchos que merecen y a los que he dedicado una entrada de blog particular. Te invito a seguir leyendo, por ejemplo, la evaluación del profesorado, metodologías utilizadas en el aula, o sistemas de control de comportamiento del alumnado.

    Aunque pareza a simple vista algo abrumador, tengo que decir, que pasado el tiempo de adaptación (primer año), mentalmente te acostumbras a la dinámica . Tranquilos, a todo nos adaptamos. TIP Si vienes a trabajar de PPVV a EEUU, piensa que tu trabajo es tu pasaporte para vivir otras experiencias aquí, intenta establecer un work/life balance que te permita descansar, y disfruta de las cosas buenas que tiene este sistema.

  • Trabajar en la docencia en un país puntero en el uso de las tecnologías, implica que el docente domine también su uso dentro del aula.

    Como ya mencionaba en otro post, lo primero que llamó mi atención y aún con el paso de los años sigue asombrándose, es la dotación de recursos que el distrito provee tanto al profesorado como al alumnado.

    Al maestro se le asigna un ordenador en el momento de la firma del contrato y se espera que funcione a nivel usuario desde el primer día con un sistema de cloud. De la misma manera, al alumnado del distrito se le dota de un chromebook cuando se matricula en cualquiera de sus escuelas. También se le asigna un número de estudiante y contraseña que utilizará en muchos ámbitos (desde el registro en la cafetería a la hora del lunch, hasta para su expediente académico, o el registro de las millas recorridas en Educación Física), todo está monitorizado en la cloud.

    El chromebook del alumno, es de uso personal y los niños pueden llevárselo a casa todos los días, en vacaciones, fines de semana…. muchas veces dependiendo de lo que decida su profesor. Yo nunca he tenido ninguna objeción en que se lo llevaran, siempre y cuando se responsabilizaran de su buen uso. Este año, sin embargo, he tenido mis más y mis menos; al final, he decidido que no doy permiso para que se lo lleven a casa, excepto en vacaciones.

    Tengo un grupo muy adicto al uso de las computadoras, están continuamente preguntando cuando van a poder utilizar, prefieren quedarse en clase con las computadoras que salir al recreo, y veo que su capacidad creativa se reduce casi siempre a dibujar a los protagonistas de sus videojuegos. Puedo entender la causa; esta generación estuvo dos años enteros en casa recibiendo clases online durante la pandemia, su año de 3º de Infantil y su año de 1º de Primaria. Además, el año pasado no tuvieron un profesor titular y quizá, los profesores sustitutos tiraron mucho de ordenador en su instrucción (se trata de un grupo complicado en cuestiones de comportamiento). Así que ahora estoy en modo “desintoxicación”, intentando que sean un poco menos dependientes de las pantallas, aunque me está costando una barbaridad, y más de un cabreo.

    Aparte de esta casuística particular en la que se encuentra mi grupo de alumnos, tengo que decir que estoy encantada con el uso integrado de los chromebooks en el aula, de la infinidad de recursos que he aprendido a utilizar y de las posibilidades que ofrecen.

    Por un lado, están las aplicaciones que proporciona el distrito a través de su cloud. Se espera que todo el profesorado las utilice, y se comparten recursos e información a través de las mismas.

    Las hay de evaluación, por ejemplo “School City”, en la que el docente puede crear sus propios test o utilizar los que el sistema ya ofrece (creados otras personas del distrito). Los test se asignan online a los estudiantes, ellos sólo tienen que seleccionar el examen en su aplicación en el momento de tomar el examen. Después, los resultados son inmediatos, el maestro sólo tiene que puntuar las cuestiones que son de respuesta abierta. Los resultados se expresan en porcentajes y pueden observarse distribuidos por ítem, por alumno, por test…. en segundos casi, se generan diagramas de barras, gráficas comparativas con otros test, otros años, otras escuelas… etc. Una maravilla para poder analizar y monitorear el progreso de tus estudiantes.

    De hecho, hay otra aplicación ¨MAP Growth” que se utiliza sólo 3 veces al año (principio, mitad y final de curso) cuya función es medir el proceso de aprendizaje de los alumnos.

    Otras, se orientan más al desarrollo y la práctica de contenidos. Por ejemplo, en Lectura, ya sea en inglés o en español, “Imagine Learning” o ¨Dreambox”, son dos de ellas, proporcionan actividades divertidas de , ortografía, comprensión lectora, vocabulario. Otras como “IXL”, contienen ejercicios de diversas asignaturas. Las hay también tipo «biblioteca online» como McKinVIA. Existen otras también Science, Social Studies, o Educación Física, como “Marathon kids” (que mide el avance de millas que recorren los niños a lo largo del año).

    Estas aplicaciones pertenecen a la cloud del distrito, el mismo ha comprado sus derechos. Los maestros podemos administrar, monitorear y seguir el uso de las aplicaciones por parte del alumnado. Cada semana yo repaso el progreso de mis estudiantes, y si veo que algún alumno falla demasiado en algún tipo de actividad, a la semana siguiente lo repaso con él en persona, o le asigno tareas en la aplicación para que siga practicando ese aspecto que se le resiste.

    Otras websites que he estado utilizando mucho y que no son aplicaciones compradas por el distrito, son las siguientes (algunas de ellas son gratuitas, otras hay que pagar una cuota):

    Biblioteca digital para niños. Contiene libros de todos los géneros y tanto en español como en inglés, también ofrece libros bilingües, y la mayoría de ellos con opción de audio para leerlo. Muy buena herramienta para niños con dificultades de acceso a la lectura.

    Les encanta a los niños. Puedes crear cualquier tablero de preguntas/respuestas que se te ocurra aplicado a las actividades que estés haciendo en ese momento en clase. O puedes elegir uno de los que ya circulan por la web, si no tienes tiempo de crearlo, y se ajusta a tus necesidades.

    Utiliza la técnica del kahoot pero mezclada con juegos de marcianitos de toda la vida. Los niños de una misma clase pueden jugar juntos compitiendo a la vez que se divierten. El profesor puede crear los blooket o asignar el que más le interese para que jueguen sus alumnos, en clase o mandarlos para deberes.

    Buena herramienta para trabajar las matemáticas y el inglés a la vez. Mi alumnos se vuelven completamente locos con prodigy, de hecho me piden jugar como pasatiempo en sus ratos libres.

    • Nearpod.com

    Para cualquier asignatura y grado, pero a mí me resulta especialmente interesante para ciencias. Actividades con vídeos, lecciones y quizzes de muchos temas. El profesor puede asignar la lección que quiere que sus alumnos completen y luego corregir los resultados o ver la tarea que han hecho los alumnos.

    Herramienta para el profesor en sus clases. Tiene más de 1000 cortometrajes sobre una gran variedad de temas y clasificados no sólo por asignaturas sino también por cursos. Los protagonistas son una niña y su robot que se hacen querer y resultan muy amenos para aprender, sobre todo en cursos bajos.

    Perfecto para “brain breaks” durante la jornada escolar. Bailar, cantar o seguir coreografías que a veces bailan niños, a veces adultos y otras cualquier ser animado imaginable.

    • PE with Mr G:

    ponlo en el buscador de youtube tal cual. Es perfecto para los días de lluvia y los recreos indoor. Además actualizan los temas según la estación del año. Hay especiales para Navidad, Easter…

    • Classdojo (toolkit):

    Seguro que classdojo lo has utilizado antes para control de comportamiento o comunicación con las familias, pero este año yo he descubierto otras dos herramientas muy valiosas: el temporizador, “al azar” el “toolkit” en el que podrás encontrar desde un creador de grupos hasta música ambiente. Y el “Big ideas”, con vídeos motivacionales o temas de discusión para trabajar técnicas socio emocionales básicas en el aula.

    • Konstella.

    Es una aplicación que básicamente puede servir como portal de comunicación con las familias. Personalmente prefiero el classdojo. Konstella es un poco a veces rollo facebook y no conviene.

    • Kahoot. Bien conocido ya por todos, quería incluirlo aquí porque en mi clase también tiene su momento.

    Por último, pero no menos importante, cabe añadir que cuando los alumnos se ponen con sus computadoras a hacer cualquier tipo de actividad, es fundamental que el profesor monitoree su uso. Hay aplicaciones en las que el docente puede bloquear según que contenidos si no está interesado en que los niños los vean. Por ejemplo, en “Epic!” hay vídeos que pueden bloquearse para que los niños no se distraigan con ellos todo el tiempo y dejen de leer. Otras aplicaciones, están diseñadas precisamente para que el profesor desde su PC pueda ver lo que los alumnos están viendo en sus ordenadores a tiempo real, es decir, conexión directa con sus pantallas/escritorio. Muy útil: http://www.goguardian.com

    Con ésto cierro esta entrada dedicada a los recursos informáticos en el aula. La mayoría de ellos son muy intuitivos, es fácil aprender a manejarlos… pero si no, ¡no pasa nada!, los niños seguro que te enseñan, para ellos cualquier tema relacionado con la informática ¡es pan comido!

  • Uno de los motivos más frecuentes que nos lleva a la mayoría a cambiar el lugar de residencia a otro país, es el trabajo, ya sea por obligación o por la apertura a una nueva experiencia laboral. Ésta última fue la causa determinante que a mí me trajo a estas tierras.

    Éste es mi quinto año como profesora visitante en Texas. Este tiempo me ha dado la posibilidad de observar y reflexionar sobre aspectos generales del mundo laboral americano.

    EEUU se distingue enormemente de España en un aspecto crucial: la cantidad de oferta de trabajo existente. Las estadísticas muestran que hay más puestos de trabajo que personas, y es creíble. Muchísima gente, de hecho, compagina dos trabajos. Uno en la parte central del día (jornada completa), y otro en lo que ellos llaman la tarde-noche, a partir de las 5 de la tarde, y fines de semana. ¿Por qué? porque supone una fuente de ingresos extra, y aquí la vida es cara. Estas actividades secundarias suelen tener horarios más flexibles y abiertos como por ejemplo, los conductores de uber o de doordash. Doordash es tipo «globo» pero con automóvil, aquí lo del uso de la bicicleta,(al menos en Austin), es mucho más limitado.

    En todos estos años viviendo aquí, no he conocido a nadie en el paro. Lo que sí que he conocido son muchos jubilados trabajando. Normalmente, las pensiones no son suficiente para pagar la supervivencia a largo plazo. Así, que la gente retirada, tiene que seguir trabajando. Es común verlos en supermercados como dependientes o cajeros, sobre todo en horario nocturno, o asistentes en otros puestos. Por ejemplo, mi auxiliar, cuando trabajé en la etapa de Infantil, era una señora ya jubilada.

    Es una realidad tan aceptada por los americanos, que casi todos los trabajadores en edad laboral planean cúal quieren que sea su actividad después de la jubilación, y dirigen sus pasos hacia ello antes de que llegue.

    Refiriéndome a las actividades de trabajo, La mayoría de las personas que conozco fuera de la educación se dedican al sector de los servicios profesionales, científicos y técnicos, muchísima tecnología y otros que se derivan de éstos mismos.

    Un aspecto que me sorprende y que no veo tanto , (quizá porque no me muevo en ese círculo), es que no hay fábricas manufactureras, excepto las que se dedican al petróleo, claro. En 7 años en total en contacto con esta cultura y después de todas la interacciones que he tenido, nunca he conocido a una persona que trabajara en una fábrica. En la construcción, sí, mucha gente, pero en una fábrica manufacturera no. Haberlas las hay, pero en mucho menor cantidad de lo que estamos acostumbrados a ver en nuestro país.

    Otro aspecto que me ha hecho mucho pensar desde que llegué aquí, son los horarios de trabajo. Primero porque me afecta personalmente ¡lo mucho que se madruga aquí en general! Las 7 de la mañana es comparable al funcionamiento al que estamos acostumbrados a ver en España a las 9 am. Lo habitual es que se trabajen 8 horas en la parte central del día. Se suele a las 6, 7, 8 de la mañana, a escuela infantil y primaria comienza a las 7,30 am para haceros una idea.

    En casi todos los trabajos se tiene una hora a mitad de jornada para comer, que normalmente se pasa en el trabajo o cerca, no se vuelve a casa. El «lunch» se supone más ligero que nuestra comida con sobremesa ( y siesta si se puede…), así que lo típico es que todo el mundo vaya con su tupper a trabajar todos días , a no ser que disponga de servicio de comedor en la oficina o que se salga a comer fuera. Aunque muchas veces no hace falta ni un break para comer, se hace mientras se trabaja, a todas horas, y no está mal visto, está super aceptado en el funcionar del día a día. Los niños comen sus snacks en clase, yo misma también; en las reuniones se come mientras se trabaja, mientras se está reunido, hay que maximizar tiempo. Y de hecho, otras de las cosas que me he descubierto a mí misma haciendo sin haberlo planeado, es comer en el coche; si voy de un sitio para otro y no me ha dado tiempo de comer en todo el día, el rato del traslado es un buen momento para recargar baterías.

    Sobre las 4, 5 de la tarde, empieza el éxodo masivo del personal de vuelta a sus hogares, de ahí que sean las peores horas para el tráfico y para el supermercado. Bueno, para ir al super…. si es que aún eres “old school” como dirían aquí y haces la compra en persona, digo ésto porque después de la pandemia se ha puesto especialmente de moda el “curbside” . ¡Yo ya no recorro los pasillos del súper casi nunca! Pido la compra por internet, establezco la hora de recogida, y al tiempo voy a recogerla, aparcas en el parking del súper, envías un mensaje avisando que ya has llegado y un trabajador viene con tu carrito y te mete las bolsas en el maletero, tú no tienes ni que salir del coche. Así de sencillo, así de cómodo.

    Dejando los horarios a un lado y concentrándome en las virtudes del sistema que he descubierto, me gustaría resaltar tres aspectos que admiro de aquí: la puntualidad, la eficacia y la responsabilidad profesional.

    Puntualidad. Al principio me parecía gracioso ver reuniones y eventos programados a horas tan inusuales como por ejemplo, las 7:08, no las 7 en punto o las 7:10 o si me apuras las 7:15, ¿por qué es ésto así? porque si pone a las 7,08 es que la reunión comenzará a esa hora exactamente, a las 7,06 se espera que estés haciendo otra cosa y si llegas a las 7,09 se considerará que llegas tarde a la reunión. Mi mejor TIP es que sincronices tu reloj/móvil con el reloj de la compañía donde trabajes, así no te llevarás sustos. Me gusta esta puntualidad, nadie pierde su tiempo esperando a otros.

    Segundo, la eficacia. Son más directos, sobre todo en reuniones y temas en los que hay mucha gente implicada. No se demoran tanto en la socialización, cuando hay un meeting van directos al meollo de la cuestión. Siempre hay un orden del día que se sigue con rigor. Y la eficacia también se extiende a otros aspectos, son eficaces cuando diferentes puestos de trabajo se tienen que encargar de diferentes actividades. Pídele a una secretaria que te haga una diligencia, en 2 minutos, resuelta, haz una llamada de teléfono para que te arreglen un problema de conexión online o cualquier cosa que te pase en aspectos logísticos, arreglado en el acto, llama al fontanero para que te arregle el grifo de la cocina, el mismo día tienes al gremio susodicho en tu casa… y así etc. A veces pienso esto ocurre porque éste es en un país en el que casi todos los servicios estan privatizados, la eficacia va ligado a la exigencia y la competitividad. Cuanto más eficaz eres, menos competitividad tendrás de otros que se dediquen a lo mismo. Habrá más clientes que solicitarán tus servicios. Es también la «pescadilla que se muerde la cola» ya que nosotros, los clientes, cada vez nos volvemos más exigentes y cuando somos trabajadores, más exigidos.

    Tercer aspecto a destacar, la responsabilidad profesional. A mí me ha enseñado mucho a ver la paja en el ojo propio. No es que quiera copiar este rasgo tal cual de los americanos, ni que lo admire por encima de todo, pero me ha enseñado mucho. Los estadounidenses suelen ser bastante complacientes, no expresan la queja por la carga de trabajo tan abiertamente como lo haríamos nosotros. Están acostumbrados a un nivel de presión y estrés laboral mayor y suelen ser muy eficaces en su desempeño. Cuando un jefe atribuye más y más actividades o encargos a un subordinado, no suele ser común el que el empleado ponga límites; por eso digo, no es algo que me gustaría copiar al dedillo, pero sí me ha enseñado a ver que quizá los españoles tenemos una cierta tendencia a menospreciarnos e infravalorar nuestras aptitudes (¿nfluye un poco la holgazanería?) . O quizá sea sólo una impresión personal, ahora me doy cuenta que he adquirido esta capacidad “multitasking” y que puedo hacer muchísimas más tareas en la misma cantidad de tiempo que las que hacía en España y de manera eficiente.

    Ésto va un poco hilado a la disponibilidad del empleado. Aquí se exige una mayor dedicación al puesto de trabajo en tu tiempo personal. Móvil, teléfono de la oficina, email, aplicaciones tipo «Teams»… por todos los sitios te llegan avisos, y se espera que estés al tanto de todos a cualquier hora del día, sea o no dentro del horario laboral.

    De hecho, ésto me recuerda a otro aspecto que me fascina de aquí: la tecnología y el trabajo online. Están mucho más integrados en el funcionamiento general del día a día. En el mundo laboral, como empleado se espera que a nivel de usuario tengas un conocimiento básico de muchas aplicaciones, sistemas de cloud, blend…etc. Ni siquiera en la entrevista de trabajo te preguntan si eres capaz de manejarte con estos sistemas, se espera de ti, te ponen a ello el primer día de faena y ya está. Eso me pasó a mí, y salió bien, la verdad, he aprendido a navegar y utilizar muchísimo mejor las tecnologías a base de práctica.

    Podría seguir nombrando otros aspectos observados en estos años, pero los destacados, son los principales que más me han chocado desde mis comienzos aquí.

    Cuando te lanzas a una experiencia como ésta, afortunada o desafortunadamente, el trabajo ocupa una parte muy central del experimento; tratar de entender por qué hay cosas que funcionan de determinada manera en el lugar donde estás ayuda a estar más en paz con uno mismo, y sobre todo a ser más compasivo con las frustraciones que se sienten casi diariamente. Hay que perdonarse mucho, porque por muy veterano que se sea en una profesión, un cambio de escenario te pone de nuevo en pañales.

    Aquí os dejo un episodio de mi podcast, si quieres mejor escuchar una versión sonora de este artículo.

  • Después de estar trabajando 5 años para el sistema educativo americano, me he formado una opinión propia sobre el mismo. Bueno, al menos sobre el del estado donde yo he desarrollado mi actividad. Me gustaría sobre todo subrayar ésto, que escribo desde la subjetividad, desde mi experiencia y enunciando mis propias conclusiones. No trato de realizar afirmaciones taxativas; las mías, son opiniones totalmente cuestionables y discutibles.

    Dicho ésto, muchas veces pienso que la educación aquí es una víctima más de la idiosincrasia del país.

    Mi impresión es que Estados Unidos es una sociedad muy analítica. Dedica una gran cantidad de estudios a evaluar sus prácticas a través de estadísticas y datos. Esta realidad ha dirigido a la escuela a convertirse en una más en la lista. Tests y pruebas florecen con asiudidad en el día a día académico. Llevando con frecuencia al «burn out» de alumnos y profesores.

    Desde la Administración y los órganos de gobierno hay una gran preocupación por el éxito y el aprendizaje de sus ciudadanos. Se invierte mucho en formación del profesorado y en la dotación de recursos para que ésto se haga posible, no sólo económicamente, también desde la redacción de planes de actuación «infalibles».

    Para llegar a esos objetivos marcados, se comienza por el plan educativo estatal, le siguen las gestiones de los distintos distritos escolares, continúa después en las administraciones de los colegios, y finalmente llega a los maestros que están en el aula. Al final, el plan se convierte en una jerarquía de estrés a distintos niveles, uno a uno se van estrangulando a los otros con exigencias y demandas para mejorar cifras.

    De esta manera, la falacia de mejora lleva en última instancia al maestro a dedicarse única y exclusivamente a preparar a sus alumnos para los tests. Planificamos la enseñanza para los contenidos que van a ser evaluados, y analizamos el producto de sus evaluaciones en interminables hojas de excel, llenas de porcentajes y comparativas.

    En un estado como éste, la tasa de inmigración es elevadísima, el número de alumnos escolarizados a lo largo del año fluctúa vertiginosamente, haciendo que casi cada semana en muchas aulas escolares se despidan a algunos de sus estudiantes porque se cambian de lugar de residencia y de la misma manera, se reciben a niños recién llegados de países que estaban sin escolarizar. Al maestro se le hace muy complicado llegar a atender todas las necesidades que surgen de una situación como ésta, y más si tiene que estar planificando sus lecciones, orientándolas a enseñar a los niños a pasar los tests.

    Importa más que el profesor sea capaz de entregar un “Data analysis” fidedigno y un plan de mejora a tiempo, que una reflexión sobre las necesidades de aprendizaje de los alumnos y un proyecto de enseñanza acorde a esos déficits. Ilustrando con un ejemplo; he tenido alumnos que casi no sabían los nombres de los números o sumar, pero tenía que concentrarme en que resolvieran un problema con múltiples pasos en los que tenían que dividir. Así de complicado.

    Personalmente, a mí como maestra, en muchos momentos, obviamente, me ha generado frustración.

    La primera sensación que se tiene cuando llegas aquí es que se trabaja mucho. En Texas, empezando por el horario. Las clases comienzan a las 7:30am, o 7am si tienes ”morning duty”(“morning duty”= recibir a los alumnos cuando llegan a la escuela). Ésto implica levantarse alrededor de las 6am. Las clases terminan a las 3:30pm, aunque muchos días, como en España, la jornada del maestro se extiende a horas extra cuando se van los niños, ya sea en el colegio o en casa.

    Cuando llevas un par de meses trabajando al ritmo «yankee», el cuerpo comienza a resentirse y el cansancio mental empieza a hacer mella. 8 horas seguidas con niños es, casi siempre, agotador. Recreos hay uno al día de 25min, la vigilancia de recreo por parte del profesor con su grupo es diaria, no hay turnos, todos los días sales con tus alumnos al recreo. El lunch es de 30min, tú llevas a tus estudiantes a la cafetería y los vas a recoger, el resto del tiempo que te queda en ese “break” es para irte corriendo a por el tupper, a la sala de profesores, calentarlo en el microondas, comer, e ir al baño, porque en algún momento,”¡hay que ir al baño!”.

    Las exigencias del guión en cuanto a tests y exámenes complican un poco más el panorama, y conforme más alto sea el curso que enseñas más espinoso puede llegar a convertirse.

    El tipo de escuela también influye. Las escuelas denominadas “Title I” (de especial dificultad por acoger a las familias de nivel socioeconómico más bajo), suelen ser las más complejas.

    Pero al final, uno se adapta. Gracias a esta experiencia yo puedo decir que he adquirido, o desarrollado, muchas habilidades. Me vuelto más resiliente, más multitasking, más resolutiva, más camaleónica, mucho más capaz de darle la vuelta a las situaciones para que resulten más beneficiosas para todos, para mí y mis alumnos.

    Para compensar mis días malos me dedico a concentrarme en todos los otros aspectos, los que admiro de este sistema, y a los que dedico también mi observación y reflexión (de ellos hablo en otros posts).

    A trabajar en el sistema educativo americano hay que venir con ganas, con apertura de mente, y teniendo presente que todo lo que has aprendido hasta el momento te va a servir, pero tienes que humildemente dejarlo a un lado y aceptar que estás en otra cosa, estás para que te enseñen a ti y para mirar con los ojos de la curiosidad y la crítica constructiva.

    Cerraré este artículo diciendo algo que tengo muy en cuenta. Este blog es fruto precisamente de haber vivido aquí estos años. Una oportunidad que sin el programa de Profesores Visitantes y sin vivir todas estas experiencias de las que ahora me atrevo a opinar, no hubiera tenido. Ser PPVV ha sido un orgullo y un gran hito en mi carrera, algo que me ha cambiado para siempre, y a lo que estoy muy agradecida.

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  • “¡Estados Unidos está muy lejos!” Ha sido casi siempre una de las primeras reacciones que obtenía, y todavía obtengo, cuando le comunico a alguien que vivo aquí. Y sí, la verdad, está lejos; sobre todo está muy lejos cuando te gustaría un fin de semana volver a casa y abrazar a tu prima o a tu mejor amigo, o comer un domingo en casa de tus padres, o pasar un puente celebrando tu cumpleaños. No es lo mismo que vivir en Reino Unido, Alemania o cualquier país europeo.

    Siempre pienso que la persona que se embarca en una experiencia así tiene que ser, por supuesto, alguien a quien le guste viajar, no que no le importe; que le guste. Yo nací siendo viajera, aunque tengo que admitir que con los años me estoy volviendo un poco más casera… o será que acuso ya el cansancio de tantas idas y venidas, de tantos vuelos y viajes a mis espaldas.

    Escribo esta entrada de blog precisamente desde un aeropuerto, en un día de esos en que mi primer vuelo de vuelta a España por Navidad ha sido retrasado.. acabo de mirar al panel de control y me he llevado la sorpresa de que ya son 4 horas de retraso, menos mal que iba con tiempo a coger el segundo vuelo.. ahora ¡casi tendré que correr!

    Austin se ha convertido en una ciudad grande pero su aeropuerto no ha crecido a la misma velocidad. Se ha quedado pequeño, así que cada vez que quiero viajar a España, ineludiblemente tengo que hacer escala y coger dos vuelos. Esto me ha hecho saber algunas de mis preferencias de viaje y mejorar mi manera de viajar.

    Por ejemplo (consejo que yo misma no he seguido hoy, “consejos doy que para mí no tengo”), la mejor escala para ir de EEUU a España es Nueva York, o Philadelphia, DC o cualquier localidad colindante a éstas, ¿Por qué? Porque cruzar el océano desde allí es el trayecto más corto. Son 7 horas, que con un poco de suerte y con vientos a favor, a veces se hace incluso en menos tiempo. En mi caso, vuelo Austin-cualquier ciudad en US, paradita, y cojo el segundo vuelo para llegar a mi destino final. Así cuando llegas, pasas aduanas en tu país, no en cualquier otra ciudad europea. Además tienes más probabilidades de que de esta manera se facture tu maleta para el itinerario completo, que no suele suceder cuando vuelas haciendo escala por otras ciudades europeas.

    Lo mismo a la inversa. En el recorrido “Spain to the US”, prefiero hacer la escala en EEUU. En este caso, así paso el control de inmigración nada más llegar y luego ya vuelo internamente por mi país de acogida, y llego a mi casa, Austin, ya sin tener que esperar a pasar ninguna otra inspección. Luego están ya los gustos personales…

    Odio Miami para hacer escala, lo siento. No sé si será porque realmente lo de la leyenda del “Triángulo de las Bermudas” es verdad, pero yo siempre que he viajado por allí, he tenido vuelos reguleros, tormentas, vientos y retrasos; así que es una parte que evito, sobre todo en agosto y septiembre, que es temporada álgida de huracanes.

    Lo siguiente es paciencia. Armarse de paciencia y no cabrearse ante retrasos y con perdón “jodiendas” de las compañías. He sufrido de todo, cancelaciones, overbooking, rifas de asientos en otros vuelos, incluso, pueden pagarte dinero si ante un vuelo con overbooking te ofreces a esperar e ir en otro posterior. Así de impresionante, a veces me parece una rifa de feria. A la vuelta de la pandemia, incluso peor, los vuelos están más caros y todavía hay más retrasos y cancelaciones.

    Cuando compro un vuelo, doy por “perdido” el dinero que invierto. Quiero decir, si por alguna razón después no puedo ir, por enfermedad, causas familiares o incluso causas ajenas (incluyo causas meteorológicas), sé que el dinero no lo voy a recuperar. Incluso con seguro. Así ha sido mi experiencia.

    Con seguro “Cancelación COVID” (así se llamaba), contraje el covid y no podía volar, claro. Prueba positiva, seguro de cancelación, tenía todo lo necesario para justificarla y que me devolvieran el importe de mi billete….”¡trialará!” un 25% creo que recuperé, rascando mucho y después de muchas llamadas telefónicas con la compañía de vuelo y la aseguradora.

    Las primeras Navidades que estaba aquí y volví a España, en Nueva York cancelaron mi vuelo a Madrid por inclemencias del tiempo, una nevada impresionante. Tuve que quedarme a pasar la noche en un hotel cerca del aeropuerto, ¿la compañía me reembolsó ese gasto? ”¡trialará!” Ni flores! Y podría seguir contando así unas cuantas más…

    Así que lo dicho, paciencia, no añadas más cabreos al cansancio y que no te quiten la ilusión, que al final, ¡te vas de viaje!(o eso es lo que me digo yo).

    Aunque parezca mentira, y ya que de dinero estaba hablando, muchas veces sale más barato o al menos por el mismo precio, comprar ida y vuelta de un vuelo. Por eso yo siempre adquiero “round trip”, de hecho ese es el motivo de que me encuentre hoy aquí. Este verano no estaba segura si quería volver por Navidad de visita a España, pero viendo precios, comprobé que era igual de “(no)económico”, coger ida solo que coger ida y vuelta para mi trayecto, así que ya aposté por coger una vuelta en diciembre.

    Ropa cómoda, ebook, podcast descargados, episodios de Netflix, laptop y crucigramas ayudan a que los días de aeropuerto no se hagan tan largos. Y más si eres de los míos, ¡que no te duermes ni para atrás en ningún sitio! Yo me lo hago todo del tirón, así ¡¡¡de empalmada!!! como si me fuera de juerga un fin de semana, llego siempre parezco resacosa a mi destino, pero con ilusión, ¡jajaja!

    Porque sí, Estados Unidos está muy lejos, pero en parte eso es lo que hace a una experiencia como ésta, única. La maravilla del anonimato, de estar en un país que es tan grande como Europa entera y que ya que estás aquí puedes visitar destinos inimaginables y pasar el fin de semana en el Caribe si te apetece, Alaska y Hawaii te quedan a nada, ¡¡¡a viajar amigos!!! Y bueno, os dejo, que por fin, mi vuelo sale, grata compañía escribiendo en este blog, ¡nos vemos en la siguiente!

  • Conocer el país donde vives es uno de los mayores atractivos cuando resides en el extranjero. Yo soy literalmente adicta a la emoción que siento cuando descubro lugares nuevos. Soy una entusiasta de los paisajes, los olores, los sonidos, sentir la meteorología, el viento, el calor o la lluvia, probar sus aguas, ver los animales, tocar sus plantas (sí, ¡también he tocado cactus!), sus tierras…

    Para todas estas experiencias, Estados Unidos tiene el mejor bufé, sus parques naturales. Una pasión.

    Los parques se clasifican en estatales, con un número que ronda alrededor de 8500, y las áreas protegidas nacionales, 63 actualmente. Los más nombrados, de los que más se oye hablar, son los nacionales, pero los estatales no son nada despreciables. Si eres como yo, que no te dejas llevar por la popularidad(ojo con los parques saturados de turistas para hacerse selfies en temporadas altas), y que te interesa más explorar lo que más se adecúa a ti, investiga por internet, vivas donde vivas en EEUU seguro que tienes cerca un parque. Estos links que incluyo a continuación , son páginas oficiales, en ellos puedes encontrar una gran fuente de información para empezar;

    Parques nacionales: https://www.nps.gov/acad/index.htm

    Parques estatales: https://www.americasstateparks.org/

    Si tienes en mente visitar varios parques nacionales en un año, es recomendable comprar la tarjeta de acceso, “Annual pass”. www.usparkpass.com. El precio actual 2022 es de 80 euros, con él podrás visitar todos los parques que quieras durante un año. Sin annual pass, el precio de cada uno es de 35 euros, así que si vas a visitar 3 o más en los próximos 12 meses, merece la pena. El pase se paga por vehículo, no por número de visitantes. Si vais 5 personas, entráis las 5 con el mismo Annual pass.

    Jubilados, militares, veteranos, minusválidos tienen pases especiales gratuitos.

    Es díficil, pero voy a intentar en este artículo hacer una breve reseña por orden, de los parques que yo he visitado hasta ahora, empezando por el que más me gustó.

    Mi objetivo con este post es que sea “vivo”, es decir, seguiré añadiendo información conforme vaya visitando otros.

    – Bryce Canyon, Utah. Me dejó sin palabras, no me lo esperaba, quizá por eso es mi favorito. TIP, ve cuando esté nevado, el contraste de la nieve con el color de la roca y la montaña es impresionante. Los hike son bastante fáciles, es un parque relativamente pequeño, con algún tramo de cuestas interminables pero superable fácilmente. Lo visité en Noviembre, creo que fue el mayor acierto, no hacía frío excesivo pero podía contemplarse el paisaje con la nieve. Si vas en esa temporada o más adelante en el invierno es recomendable usar crampones, hay partes que no les da el sol y son una pura pista de patinaje sobre hielo. Conviene informarse antes de ir de qué partes están hábiles para la visita, no sólo en este sino en los parques nacionales que están más al norte del país. En ocasiones cierran áreas concretas debido al mal tiempo o a condiciones de hielo.

    – Grand Canyon, Arizona. En Grand Canyon puedes pasar 15 días tranquilamente haciendo rutas dentro del parque, las tienes de todos los niveles. Yo hice una ruta andando y otra en el helicóptero. Lo pongo como segundo preferido precisamente por eso. Una vez que había recorrido las partes más turísticas del parque y estaba maravillada con las vistas, tomé el tour en helicóptero por el gran cañón y se me cayeron las lágrimas de la emoción, sin esperármelo, impresionante. Fue una experiencia inolvidable, una borrachera para los sentidos. Si lo visitas desde Las Vegas, de camino, también puedes parar a ver «Hoover Dam», una presa enorme en el río Colorado, la mayor construcción civil del siglo XX.

    – Smokey Mountains, entre Tennessee y Carolina del Norte. “Oh…. beautiful Smokey mountains…!!” Me parecía que estaba en un anuncio de televisión constantemente… la temporada ideal para visitarlo es otoño, cuando los árboles están cambiando de color; amarillos, rojos, verdes, marrones… indescriptible, hasta el caer de las hojas es acompasado y cadencioso. Tuve la oportunidad de ver varios small black bears, parecían inofensivos, no se asustaban de los humanos, pero siempre, mejor de lejos.

    – Arches, Utah. Interesante. Muy interesante ver como la erosión ha conseguido hacer esas formaciones tan asombrosas, es divertido, es especial. De un sitio a otro del parque hay distancias considerables, con lo cual, si vas sólo un día, elige qué paradas quieres hacer con el coche y qué hikes vas a caminar para organizarte bien.

    – Zion, Utah. “Cute” como dirían aquí. Lo tiene todo. Es bonito, muy agradable para hacer hikes. Para trasladarte dentro del parque tienes que utilizar su bus, aunque después de Acción de Gracias y hasta primavera hay más opciones para visitarlo con tu propio automóvil. Se pueden hacer excursiones muy entretenidas para el verano en las que cruzas ríos a la altura de la rodilla. En otoño-invierno no son tan agradables, pero también con la equipación necesaria, que puede alquilarse, también son posibles.

    White Sands, New Mexico. ¡Mola! Me recordó un poco a las Dunas de Maspalomas en Canarias. Si no has estado nunca, te divertirás lanzándote por los toboganes de arena haciendo la croqueta. Y luego, el paisaje es inaudito.

    – Rocky Mountains, Colorado. Me recordó un poco al alto Pirineo con sus ibones. Un buen mes para visitarlo es mayo, todavía queda nieve, pero hay muchos días de sol para hacer senderismo con crampones. Lo que más me llamó la atención de este viaje fueron los alces. Estaban por todos los pueblos a sus anchas, comiendo hierba en los parques de los niños… ¡qué animal! para verlo en realidad.

    – Big Bend, Texas. Me produce mucho cariño este parque. Primero porque está en el estado que me ha acogido durante todos estos años, y segundo porque me recuerda ¡¡¡¡a mi casa!!!! Se parece cantidad a Los Monegros, o a una película de las de sobremesa del Oeste (que para el caso, lo mismo son). La variedad de fauna y flora que pude ver en un solo viaje fue vastísima. Buitres, zorros y leones de montaña, innumerables serpientes (cuidado con ellas), correcaminos, jabalíes, liebres, coyotes… ¡¡¡no son difíciles de ver!!!! Recomendable hacer una ruta por el Santa Elena Canyon, una buena caminata adentrándote en el cañón que separa Estados Unidos de México.

    -South Padre Island, Texas. Es una playa enorme sin fin, mucha variedad de pájaros para los que les gusten las aves. Me recuerda al Delta del Ebro. También cocodrilos en las partes de agua que están estancadas. Es el escape playero si vives en Texas. A mí, me gusta. Si lo que te va son las playas de Florida con “baywatch” entonces no te va a parecer muy atractivo. Pero para pasar unos días diferentes, es una localidad que tiene todo a favor, vas a encontrar naturaleza, playa, buen marisco, y también bares, si quieres, donde beberte un buen cóctel.

    -Guadalupe Mountains, Texas. Aunque aparentemente el parque no tenga nada de atractivo, las vistas cuando llegas al pico de la montaña más alta de Texas, son espectaculares. Se puede acampar en la zona y pasar la noche; recomendable, porque el hotel más cercano está a casi 2 horas en coche. Lo que recuerdo mucho de esta experiencia es que al amanecer cuando dejamos el parque coincidimos con la hora de mayor tráfico y actividad de todas las refinerías de petróleo que funcionan alrededor, un paisaje dantesco. Me impactó.

    Para cerrar este post, voy a hacer referencia a un state park, he visitado muchos pero éste merece mi especial mención, se trata de la Costa de California, más concretamente la zona que discurre desde Carmel by the Sea hacia Andrew Molera State Park. Muy muy bonito, se hace en coche y se va bordeando la costa, parando en muchos puntos donde existen balcones para las vistas. Entre ellos se pasa por el Rocky Creek Beach el famoso puente de la serie de BIG LITTLE LIES. Me gustó mucho. California is great, anyway!

    Si además queréis aprovechar los ratos que vais en coche visitando estos lugares existe una app muy conveniente:

    GyPSy TOUR APP https://gypsyguide.com/

    Va conectado a tu GPS, te va localizando y adecúa las descripciones de lo que vas viendo al momento.

    TIP Descarga las narraciones que te interesen por si acaso te quedas sin datos en los parques, así podrás seguir escuchando las descripciones incluso si te falla la conexión a internet